
MANIFIESTO
JOSE CHABLE RUIZ
A cuatro meses de que inicie el proceso electoral 2026-2027 y a un año de que se celebren las elecciones federales y estatales, el clima político y económico del país se enrarece conforme transcurren los días. Ello obedece por las presiones de Washington em materia de seguridad, migración y la revisión del T-Mec, así como a una economía nacional que muestra signos de debilidad estructural por la contracción del 0.8% registrada en el primer trimestre del año, una inflación del 4.27% y el constante incremento en los precios de diversos productos de la canasta básica, situación que golpea severamente la economía familiar.
A ello se suma una tasa de informalidad laboral de 54.8 por ciento, equivalente a más de 33 millones de personas que carecen de prestaciones económicas y de seguridad social, lo que evidencia la fragilidad de una parte importante de la población frente a cualquier desaceleración económica.
La amenaza injerencista del gobierno de Donald Trump en la política nacional fue confirmada el pasado domingo por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante el discurso que pronunció en el Monumento a la Revolución, con motivo del segundo aniversario de su triunfo electoral. Ahí reveló que “desde hace algunos meses hemos sido objeto de una ofensiva mediática y de campañas millonarias en redes sociales”.
La mandataria sostuvo que, a partir del 19 de abril, la ultraderecha intensificó campañas digitales y operaciones de desinformación con el propósito erosionar la imagen del gobierno de la Cuarta Transformación, particularmente después de que se conociera la presencia de agentes de la CIA en la Sierra Tarahumara y de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitara la extradición de diez funcionarios de Sinaloa al vincularlos con el crimen organizado.
Sin embargo, a pesar de asegurar que su gobierno no “va a defender la corrupción ni la colusión con el crimen”, la estrategia de comunicación política presidencial no ha logrado separar plenamente la defensa de la soberanía nacional y del sistema jurídico mexicano de las imputaciones formuladas por el Departamento de Justicia estadounidense. Ello ocurre después de que la jueza federal Katherine Polk Failla, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, quien conoce el denominado caso Sinaloa, afirmara durante la audiencia del general Gerardo Mérida Sánchez, que las evidencias “son abundantes, y hay muchos acusados en este caso y están llegando en olas”.
Morena también tendrá que enfrentar la guerra sucia que emergerá desde sus propias filas. Conforme se acerca la definición de candidaturas para los cargos de elección popular, se anticipa una intensa disputa interna que podría derivar en descalificaciones, filtraciones y campañas de desgaste entre aspirantes. La operación del recién creado Consejo de Validación de Candidaturas que dependerá del INE será observada con especial atención, pues de sus decisiones dependerá en gran medida la cohesión interna del movimiento.
Los primeros indicios de esa confrontación ya son visibles en algunos estados y distritos electorales, donde diversos actores políticos han comenzado a cuestionar públicamente a potenciales aspirantes. En Tabasco, por ejemplo, ya se observan expresiones de descalificaciones anticipadas contra figuras como Jesús Selván García en el Cuarto Distrito Federal Electoral, lo que confirma que la verdadera batalla por las candidaturas ya comenzó.
Solo estamos refiriéndonos a un hecho de que se dio antes de que Jesús Selván diera a conocer su interés por ser candidato a diputado federal, por lo que es de esperarse que se intensifique en las redes sociales descalificaciones contra otros actores políticos de Morena que aspiran a participar en las elecciones de 2027.
Con este escenario, Morena transitará las elecciones de 2027 enfrentando una compleja combinación de factores: la presión política de Estados Unidos, una economía que muestra signos de desaceleración y una disputa interna que amenaza con intensificarse conforme se acerquen las definiciones electorales.
El reto para el partido gobernante será evitar que esos tres frentes terminen convergiendo en un mismo punto de desgaste político que le pueda infligir graves derrotas electorales, como sería el no ganar la mayoría de las diecisiete gubernaturas y las 500 diputaciones federales que se disputarán en los comicios de 2027.
![]()