- A dos años de su triunfo electoral, la presidenta reivindica los logros de la Cuarta Transformación y advierte sobre intentos externos de influir en la vida política nacional.
- Desde el Monumento a la Revolución, acusa campañas de desinformación, rechaza presiones de Estados Unidos y convoca a movilizar al pueblo rumbo a 2027.

Ciudad de México 31/05/2026
Redacción de El Independiente del Sureste
CIUDAD DE MÉXICO.- En un discurso de marcado contenido político, ideológico y nacionalista, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo conmemoró en el Monumento a la Revolución el segundo aniversario de su triunfo electoral del 2 de junio de 2024, donde afirmó que la Cuarta Transformación se encuentra consolidada, reivindicó los logros alcanzados en los primeros veinte meses de su administración y lanzó una férrea defensa de la soberanía nacional frente a lo que calificó como intentos de injerencia extranjera en los asuntos internos del país.
Ante miles de simpatizantes provenientes de todo el país, la mandataria recordó que hace dos años cerca de 36 millones de mexicanos respaldaron en las urnas la continuidad del proyecto iniciado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y rechazaron el retorno de lo que denominó el régimen de privilegios, corrupción y abandono que caracterizó a los gobiernos neoliberales.
Asimismo, destacó que su llegada a la Presidencia representó un hecho histórico al convertirse en la primera mujer en ocupar el máximo cargo político de la nación.
Durante su mensaje, Sheinbaum realizó un amplio balance de su gestión. Aseguró que su gobierno ha mantenido una política de austeridad republicana, reduciendo en 10 por ciento el gasto corriente, incrementando la recaudación sin aumentar impuestos y fortaleciendo los programas sociales mediante una administración honesta de los recursos públicos.

Sostuvo que la corrupción y los privilegios quedaron atrás y que los recursos del Estado regresan ahora convertidos en bienestar, infraestructura, salud, educación y desarrollo social.
La presidenta también defendió el modelo económico del denominado Humanismo Mexicano, asegurando que la economía nacional atraviesa un momento de estabilidad a pesar de la incertidumbre internacional derivada de los cambios en la política arancelaria de Estados Unidos y los conflictos geopolíticos en Medio Oriente.
“El modelo del Humanismo Mexicano y la Economía Moral fortalece la distribución de la riqueza y el desarrollo de la economía desde abajo. No dejamos todo al mercado, ni confiamos en que los beneficios lleguen por sí solos al pueblo. Promovemos un Estado que impulsa el desarrollo, garantiza los derechos sociales, promueve los sectores estratégicos y coloca el bienestar de las mayorías en el centro de las decisiones públicas”, expresó.
Entre los indicadores destacados mencionó niveles récord de inversión extranjera directa, una tasa de desempleo de apenas 2.5 por ciento, la apreciación del peso frente al dólar, el crecimiento de las exportaciones y la reducción de la inflación.
En materia laboral, Sheinbaum destacó el incremento histórico del salario mínimo, la reducción de la pobreza laboral, la creación del Fondo de Pensiones para el Bienestar y la aprobación de la jornada laboral de 40 horas, medidas que, afirmó, han fortalecido los derechos de millones de trabajadores mexicanos.
Asimismo, resaltó la expansión de los Programas para el Bienestar, que al cierre de 2026 beneficiarán a más de 42 millones de personas, incluyendo adultos mayores, mujeres, personas con discapacidad, jóvenes y productores del campo.

También anunció avances significativos en educación, salud, vivienda, infraestructura hidráulica, energética y ferroviaria, presentando estos resultados como evidencia de que la Cuarta Transformación se encuentra en una fase de consolidación institucional.
Sin embargo, la parte más política de su discurso llegó cuando denunció la existencia de una ofensiva mediática y campañas digitales dirigidas a desacreditar a su gobierno.
Afirmó que detrás de estas estrategias se encuentran sectores conservadores nacionales e internacionales inconformes con la recuperación de la soberanía nacional y con las transformaciones impulsadas por su administración.
Según la mandataria, las nuevas formas de intervención ya no se realizan necesariamente mediante acciones militares o diplomáticas tradicionales, sino a través de campañas de desinformación, manipulación digital y operaciones coordinadas en redes sociales.
“Desde hace algunos meses hemos sido objeto de una ofensiva mediática y de campañas millonarias en redes sociales. No es casualidad. No es casualidad. Detrás de ellas están los sectores conservadores nacionales e internacionales que nunca aceptaron que México recuperara su dignidad y decidiera ejercer plenamente su independencia”, reveló.
La presidenta Sheinbaum vinculó estas campañas con acontecimientos recientes relacionados con la actuación de autoridades estadounidenses en territorio mexicano y cuestionó abiertamente las solicitudes formuladas desde oficinas del Departamento de Justicia de Estados Unidos para detener con fines de extradición a funcionarios mexicanos sin que, según afirmó, se hayan presentado pruebas públicas suficientes.

En ese contexto, planteó la posibilidad de que ciertos sectores de la ultraderecha estadounidense busquen influir tanto en los procesos electorales de Estados Unidos como en las elecciones mexicanas de 2027.
“México no es piñata de nadie”, afirmó Sheinbaum, al reiterar que su gobierno mantendrá una política de cooperación internacional sin subordinación y que la relación bilateral con Estados Unidos debe sustentarse en el respeto mutuo y en los principios constitucionales de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
“Y entonces debemos preguntarnos, surge la pregunta legítima: ¿Es realmente interés legítimo, genuino por ayudar a México? ¿Es realmente un interés legítimo para combatir a la delincuencia organizada? ¿O quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026? ¿O acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país? No son preguntas retóricas. ¡México no es piñata de nadie!”, advirtió.
La mandataria también lanzó críticas severas contra sectores de la oposición mexicana, a quienes acusó de respaldar presiones externas y actuar históricamente en favor de intereses extranjeros. Sostuvo que los grupos conservadores continúan buscando recuperar privilegios perdidos, pero aseguró que el pueblo mexicano se encuentra hoy más informado, organizado y consciente que en el pasado.
“Pero hay algo que no entienden: México ya cambió. Nada ni nadie va a detener la Transformación de nuestra patria. Esa es la nueva realidad. México es un país democrático. Es falso que “queremos ser dictadura” o “que apoyemos la censura”. Todo lo contrario. Quizá somos el país que goza de las mayores libertades en el mundo. Porque este movimiento nació del pueblo, camina con el pueblo, y gobierna para el pueblo. Ya no son los tiempos de los privilegios y de la corrupción. Se acabó la época en que unos cuantos saqueaban a México, mientras millones sufrían abandono y pobreza. Hoy el pueblo está despierto, consciente y organizado. Y por eso lo decimos con firmeza: ni los corruptos de antes que quieren regresar al poder, ni quienes pretenden utilizar al movimiento de Transformación para proteger intereses personales, ni ningún agente extranjero que quiera imponer condiciones a nuestra nación, van a doblegar la dignidad del pueblo de México”, aseguró la presidenta Sheinbaum.

Como cierre de su intervención, convocó a la militancia y simpatizantes de la Cuarta Transformación a organizar asambleas informativas en plazas públicas para defender la soberanía nacional y difundir los logros del gobierno. “La patria no se vende, la patria se ama y se defiende”, expresó ante una multitud que respondió con consignas de respaldo a su administración.
Al final de su informe Honestidad, Resultados, Amor al Pueblo y a la Patria. Rendición de Cuentas a Dos Años del Triunfo, ante 850 mil mexicanas y mexicanos que asistieron tanto en el Monumento a la Revolución como en las plazas públicas de 30 estados del país, Sheinbaum puntualizó: “A todas y todos los mexicanos, podemos tener diferencias, pero hay algo que todas y todos deberíamos estar de acuerdo: ¡en México decidimos las y los mexicanos! Por mi parte, sepan que entregaré siempre mi alma, mi conocimiento, mi esfuerzo, mi convicción republicana y democrática, mi amor al pueblo y a la patria para seguir avanzando en los logros alcanzados y defender la soberanía nacional”.
Con este acto político, Claudia Sheinbaum no solo rindió cuentas sobre los avances de su gobierno, sino que también delineó la estrategia discursiva y política con la que Morena buscará enfrentar los desafíos electorales de 2027: la defensa de la soberanía nacional, la continuidad de la Cuarta Transformación y la confrontación abierta con los sectores que considera adversarios internos y externos del proyecto político que encabeza.

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