- El dictamen se aprobó con 307 votos a favor, 128 en contra y una abstención, correspondiente a la diputada Olga Sánchez Cordero
- La nulidad procederá cuando “se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales”
- Cuestiona la oposición el alcance de la modificación constitucional porque podría utilizarse políticamente para restringir libertades o judicializar procesos electorales cerrados.
Ciudad de México 28/05/2026
Redacción de El Independiente del Sureste

Con el respaldo de la mayoría calificada de Morena y sus aliados, la Cámara de Diputados aprobó la reforma constitucional que incorpora como nueva causal de nulidad de elecciones la intervención o injerencia extranjera en los procesos electorales mexicanos, en una decisión legislativa que abre uno de los debates políticos y jurídicos más importantes rumbo a las elecciones federales de 2027 y la presidencial de 2030.
Luego de más de veintidós horas de discusión en el periodo extraordinario de sesiones, el pleno aprobó el dictamen con 307 votos a favor, 128 en contra y una abstención, correspondiente a la diputada Olga Sánchez Cordero. La reforma adiciona un inciso d) a la Base VI del artículo 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para establecer como causal de nulidad electoral los “actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales”.

El dictamen deriva de una iniciativa presentada por el presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador parlamentario de Morena, Ricardo Monreal Ávila, quien sostuvo que el objetivo de la reforma es proteger la soberanía nacional y evitar que gobiernos extranjeros, organismos internacionales o agentes externos intervengan en los procesos democráticos del país.
Durante la discusión en lo particular, la Cámara aceptó una reserva presentada por el diputado Jorge Luis Sánchez Reyes, de Morena, para precisar que la nulidad procederá cuando “se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales”. El legislador argumentó que la soberanía nacional debe mantenerse absoluta e indivisible frente a amenazas externas.
Ricardo Monreal afirmó que no existe intención alguna de restringir libertades o manipular procesos políticos, sino de impedir que gobiernos o intereses extranjeros influyan en la voluntad popular de los mexicanos. Señaló que la reforma busca elevar a rango constitucional mecanismos que permitan actuar jurídicamente ante posibles campañas internacionales de desinformación, financiamiento ilícito, ciberataques o presiones diplomáticas que alteren la equidad electoral.

La mayoría parlamentaria de Morena, PT y Partido Verde argumentó que la reforma responde a un contexto internacional cada vez más complejo, en el que diversos organismos internacionales han advertido sobre nuevas formas de intervención extranjera mediante manipulación digital, espionaje, campañas de desinformación y operaciones coordinadas en redes sociales para alterar procesos democráticos.
El diputado Ricardo Sóstenes Mejía Berdeja, del Partido del Trabajo, sostuvo que la reforma permitirá fortalecer la soberanía y la autodeterminación nacional, al establecer una causal clara y precisa de nulidad electoral frente a injerencias externas.
Sin embargo, la oposición cuestionó severamente el alcance de la modificación constitucional. El diputado panista Héctor Saúl Téllez Hernández advirtió que el concepto de “injerencia extranjera” es ambiguo, discrecional y podría utilizarse políticamente para restringir libertades o judicializar procesos electorales cerrados.
En el mismo sentido, el legislador Ernesto Sánchez Rodríguez, también del PAN, señaló que el verdadero riesgo para la democracia mexicana sigue siendo la intervención del crimen organizado en las elecciones y cuestionó que no se legisle con la misma contundencia para combatir la infiltración criminal en los procesos electorales.

Por su parte, el PRI consideró que la reforma constitucional obligará posteriormente a construir una legislación secundaria mucho más precisa para evitar interpretaciones discrecionales del concepto de intervención extranjera. El diputado César Alejandro Domínguez Domínguez afirmó que aún existe un vacío sobre cómo se regulará jurídicamente la aplicación de esta nueva causal de nulidad.
El dictamen establece en sus artículos transitorios que el Congreso de la Unión y las legislaturas estatales deberán armonizar su marco normativo antes del 5 de junio de 2026. Asimismo, el Instituto Nacional Electoral, los organismos públicos locales electorales y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación deberán adecuar sus disposiciones administrativas y jurisdiccionales para garantizar el cumplimiento de la reforma.
La Comisión de Puntos Constitucionales argumentó que la ausencia de una causal específica de nulidad por intervención extranjera generaba una laguna jurídica que dificultaba la actuación de las autoridades electorales frente a posibles actos externos que vulneraran la autenticidad del sufragio y la legitimidad democrática del Estado mexicano.
La reforma será enviada ahora al Senado de la República para su análisis y eventual aprobación constitucional, en medio de un creciente debate político nacional sobre la defensa de la soberanía electoral mexicana frente a presiones y conflictos internacionales.
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