JOSE CHABLE RUIZ

El escenario político actual muestra que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo carga sobre sus hombros la responsabilidad de hacer un buen gobierno y de construir el segundo piso de la Cuarta Transformación, con Morena como un partido político moderno, capaz de representar y conducir los intereses político-electorales de los mexicanos para mejorar sus condiciones de vida.
En la tarea de hacer eficiente al gobierno de la República acompañan a la mandataria federal dos secretarios bisagra: el titular de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y el secretario de Economía, Marcelo Luis Ebrard Casaubón.

García Harfuch materializa de manera cotidiana el discurso presidencial en el ámbito político y social para mantener la gobernabilidad, el orden público y la legitimidad del gobierno; mientras que Ebrard, en el terreno económico, transmite madurez política y unidad, con el objetivo de que la Cuarta Transformación tenga viabilidad económica, genere certidumbre a los inversionistas, impulse el empleo y la producción, y amortigüe los efectos de la guerra comercial impulsada por Donald Trump.
Sin embargo, los escándalos y filtraciones políticas protagonizados por integrantes del círculo más cercano a la presidenta Sheinbaum erosionan la unidad de Morena y dañan la imagen gubernamental. Sus consecuencias podrían reflejarse en las elecciones federales y estatales de 2027, cuando el partido guinda busque refrendar la mayoría calificada en la Cámara de Diputados federal y ganar las diecisiete gubernaturas que estarán en disputa.
Por ahora, el fantasma del nepotismo en las candidaturas a gobernador en San Luis Potosí, Zacatecas y Guerrero amenaza con incumplir la propuesta política de Sheinbaum de que Morena no postule a familiares directos. En la lista aparecen la senadora Ruth González Silva, esposa del gobernador de San Luis Potosí, José Ricardo Gallardo Cardona; Saúl Monreal Dávila, hermano del gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila; y Félix Salgado Macedonio, padre de la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda.
De no concretarse estas candidaturas en Morena, el Partido Verde podría competir en solitario en San Luis Potosí. En la elección del 6 de julio de 2021, el PVEM con Gallardo como candidato participó en alianza con el Partido del Trabajo, obteniendo 458 mil 156 votos, mientras que el candidato de la alianza PRI-PAN-PRD, Octavio Pedro Gaitán obtuvo 400 mil 273 votos y la candidata de MORENA, Mónica Liliana Rangel Martínez, 139 mil 243 votos.

Con los resultados de la elección de gobernador de 2021, el PVEM por si solo pudiera refrendar el triunfo en la elección de 2027, aunque para garantizarlo tendría que ir de nuevo en alianza con el PT que le aportó 54 mil 986 votos que fue con los que ganó holgadamente Gallardo a Gaitán.
No ocurre lo mismo en Zacatecas y Guerrero, porque en esos estados Morena mantiene el liderazgo electoral. En Zacatecas el PT obtuvo casi 55 mil votos, PVEM casi 28 mil votos y Morena 205 mil 464 votos.
En Guerrero, el escenario político es parecido. Morena participó con Evelin Salgado en la elección de gobernador y obtuvo 643 mil 814 votos. PVEM y PT hicieron alianza postulando al empresario Pedro Segura Valladares, que obtuvo 90 mil 361 votos y el candidato de la alianza PRI-PRD con Mario Moreno Arcos como candidato obtuvo 580 mil 971 votos.
Sería solo en San Luis Potosí donde Morena corre el riesgo de no ganar por si solo la gubernatura, y aun cuando vaya en alianza con el PT está complicado que obtenga el triunfo electoral Por otra parte, en Campeche, Movimiento Ciudadano representa una amenaza seria para Morena en la elección de gobernador. Y en Quintana Roo, si Eugenio “Gino” Segura Vázquez no es respaldado como candidato, el Partido Verde podría ir solo, con el riesgo de que Movimiento Ciudadano dé el campanazo.
![]()