MANIFIESTO

JOSE CHABLE RUIZ
“Desde que tengo uso de razón, siempre he escuchado que el gobierno no tiene dinero; pero cuando las cosas se ponían difíciles, aparecía el dinero”, solía decir don *Hernán Rabelo Wade* a sus hijos *Francisco, Aureliano y Sergio Rabelo Cupido,* en aquellas conversaciones dominicales sobre política y poder.
Recordaba el viejo líder agrario que, durante el gobierno de *Francisco J. Santamaría,* una epidemia de diarrea golpeó a los niños tabasqueños. No había recursos para medicinas, hasta que —de pronto— el dinero apareció para adquirir los fármacos y contener la emergencia sanitaria. Don Hernán, presidente municipal de Nacajuca entre 1955 y 1958, conocía bien los resortes del poder y sus silencios.

Decía que algo similar ocurrió en el gobierno de *Enrique González Pedrero.* Se hablaba de tomar medidas para impulsar la obra pública, y se tomaron: se construyeron los puentes de Frontera, Jonuta y Balancán, integrando territorialmente a Tabasco. Lo afirmaba quien fue testigo de los tiempos de *Tomás Garrido Canabal* y ayudante del gobernador *Ausencio G. Cruz.*
Con mi tocayo *Pepe Frías Cerino* solíamos visitarlo por las tardes, en su casa de la avenida Gregorio Méndez, cerca de José Pagés Llergo. Entre café y largas charlas, escuchábamos al gestor agrario y defensor de los campesinos tabasqueños, muy querido en las comunidades rurales que representó en los congresos local y federal.
El Plan Estatal de Desarrollo 2013–2018 documenta que entre 2005 y 2011 la economía tabasqueña creció apenas 0.75% anual, con caídas reales en 2007 y 2009. En ese mismo periodo, las finanzas públicas registraron balances deficitarios y la deuda pública se incrementó en 1,394% respecto a 2006, equivalente al 5.19% del PIB estatal de 2011.
Durante la administración de *Arturo Núñez Jiménez* se habló que su antecesor había dejado de un quebranto financiero de 23 mil millones de pesos; después se ajustó a 17 mil millones, sin que nunca existiera plena claridad sobre el endeudamiento real del estado. Para la historia queda que, con el boom petrolero, el presupuesto de Tabasco pasó de 600 millones de pesos a 20 mil millones durante el gobierno de *Leandro Rovirosa Wade.* Hoy, sin esa bonanza, el reto es hacer rendir el presupuesto… casi como un acto de fe.
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